Desde hace muchos años se usa el peso (kg o libras) para poder saber la condición del paciente, si es que está en su peso ideal o lo excede. Sin embargo el peso es relativo ya que toma en cuenta cantidad de grasa, músculos, tejidos, organos, cantidad de agua corporal, huesos, entre otros., por lo que basarnos en este no permite tener un contexto claro para poder preescribir un plan de alimentación. Por otra parte está el porcentaje de grasa, el cuál permite tener un contexto claro ya que éste se basa en tablas de referencia y parametros específicos para hombres y mujeres.
Para poder saber nuestro porcentaje de grasa es necesario acudir con un Nutriológo para que realice pruebas antropometricas con un plicometro, este método consiste en medir pliegues cutaneos y pasar los resultados a fórmulas para poder conseguir el porcentaje de grasa corporal. Otra forma es mediante el InBody, el cuál es un aparato con electrodos, basta con subirse a este para poder saber el porcentaje, siendo estas las dos formas más comunes de conocerlo.
Y…¿Cuánto es mucha grasa?
Según el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) los porcentajes adecuados son:

Teniendo en cuenta la información anterior, podemos concluir que por lo tanto el Índice de Masa Corporal (IMC) tampoco es una medida en la que debamos basarnos, por ejemplo, una persona que tiene un IMC indicativo de sobrepeso no necesariamente significa que es a expensas de grasa sino que puede ser masa muscular. Suele pasar que al inicio de un déficit calorico acompañado de una rutina de ejercicio (para bajar porcentaje de grasa) las personas suben de peso en vez de bajar, lo cuál las trauma y desmotiva, sin embargo muchas de estas veces es que disminuyó el porcentaje de grasa pero incrementó la masa muscular, lo cuál es bueno ya que el músculo es más activo metabólicamente por lo que se quemarán más calorías a lo largo del día, además de que a mayor masa muscular mayor protección a futuro contra ciertas condiciones, como lo es la sarcopenia en los adultos mayores.
Referencias:
Frisancho R. Anthropometric Standards for the Assessment of Growth and Nutritional Status. The University of Michigan Press, 1990.


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