Es muy común que al iniciar una rutina de ejercicio comencemos a sentir dolores musculares, esto puede ser completamente normal, ya que nuestros músculos se van adaptando poco a poco a la intensidad de los entrenamientos, pero, ¿qué pasa cuando nos queda un dolor constante – sobre todo en la espalda – que queda como una molestia? Puede que se trate de una contractura muscular.
Las contracturas son músculos que se quedaron en una contracción involuntaria y pueden llegar a ser muy dolorosas. Las vamos a identificar porque el músculo afectado se pone duro, puede sentirse una bola y dependiendo del tamaño, hasta se pueden ver. Los sitios más comunes en donde se encuentran son en el cuello, y alrededor de los omóplatos por debajo de los hombros. A veces ni siquiera nos damos cuenta de que las tenemos hasta que estamos en una posición durante mucho tiempo, parados o sentados, o hacemos algún ejercicio en particular, pero hay veces en las que son extremadamente dolorosas y hasta nos impiden hacer nuestra rutina normal.
¿Qué hacer si identifico una?
- Calor: Esto nos va a ayudar a que el músculo se relaje para poder continuar con los masajes. Se pueden poner compresas calientes en la zona afectada por 10 minutos por las noches, que suele ser el momento del día en el que más se puede sentir la molestia.
- Masaje: Los masajes se pueden hacer de muchas formas, si somos afortunados para que alguien nos pueda ayudar, podemos pedirle que utilice sus manos para intentar reducir la contractura. Si nos encontramos solos, lo que podemos usar son diferentes artefactos hechos para esto, existen rodillos, bolas de unicel o tablas que nos ayudan a masajear esa parte de la espalda en la que tenemos problema. se puede sentir algo de dolor pero ojo, no debe de ser insoportable.
- Reposo: Descansar es importante para dejar que nuestros músculos se recuperen del todo, de ser posible, quitar el estrés sobre los grupos musculares lo más que podamos. De esta manera la recuperación será un poco más pronta.
- Antiinflamatorios: Si llegamos a sentir mucha molestia y dolor, y las medidas previas no han funcionado podemos llegar a tomar algún antiinflamatorio, pero de preferencia, esto debe de ser valorado por un médico.
- Fisioterapia: Por último si ninguna de las medidas previas funcionaron, se puede recurrir a la fisioterapia, aquí un experto rehabilitador verá el mejor método para tratar la contractura, como por ejemplo ultrasonido, shocks, punción, etc.
¿Cómo hacer que no vuelvan a salir?
Identifica qué las está causando: Lo más importante es conocer por qué salieron en primer lugar, pudo haber sido una mala forma al realizar ciertos ejercicios, quizás al sentarse o el haber dormido mal. El saber qué está pasando nos va ayudar a estar conscientes de nuestras posturas y hacer lo posible por no repetirlas.


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