La depresión se ha comenzado a ver más como lo que realmente es, una enfermedad mental, discapacitante que necesita de nuestra atención. El hecho de que la incidencia de depresión vaya en aumento, puede estar relacionado estrechamente con nuestro estilo de vida moderno. Claro que esto incluye lo que comemos, es por eso que se han realizado varios estudios que demuestran la importante relación entre la comida y la salud mental.
El problema
En un estudio publicado en 2012 se observó la relación directa entre la comida rápida y otros postres procesados con la depresión. En este protocolo se siguió a casi 500 pacientes por 6 años observando mayor riesgo de depresión en aquellos que llevaban este tipo de dietas, independientemente de su IMC o estudios de laboratorio. De igual manera en otro estudio realizado en más de mil estudiantes universitarios en la Ciudad de México, se observó una relación directa con la prevalencia de depresión y los hábitos alimentarios, por ejemplo el consumo de comida frita, bebidas azucaradas y también con poca actividad física. Estos hallazgos fueron más importantes en mujeres, siendo ellas las que llevaban un estilo de vida menos saludable en general.
Prevención
Es por esto que en otras investigaciones extensas se dan recomendaciones para maximizar la prevención de la depresión mediante 5 medidas puntuales:
- Seguir un estilo de dieta específico como la mediterránea, noruega o japonesa.
- Aumentar el consumo de frutas, vegetales, legumbres, cereales de granos integrales.
- Aumentar el consumo de omega 3.
- Reemplazar los alimentos de bajo por alto contenido nutricional.
- En general limitar el consumo de comidas procesadas.
En general es la combinación de acciones lo que ayuda a disminuir el riesgo de padecer depresión, enfocándose a un estilo de vida, como un todo, más saludable. Hay que mantenerse concentrados en uno mismo, querer mejorarnos y en general mantenernos conscientes y tener mindfulnes de nuestra salud para poder prevenir las enfermedades que estén en nuestras manos.
Referencias:
- Almudena Sánchez-Villegas 1, Estefania Toledo, et. al. Fast-food and commercial baked goods consumption and the risk of depression. 2012 Mar;15(3):424-32. doi: 10.1017/S1368980011001856. Epub 2011 Aug 11.
- Irina Lazarevich 1, Maria Esther Irigoyen Camacho, et. al. Depression and food consumption in Mexican college students. 2018 May 10;35(3):620-626. doi: 10.20960/nh.1500.
- R S Opie 1 2, C Itsiopoulos, et. al. Dietary recommendations for the prevention of depression. 2017 Apr;20(3):161-171. doi: 10.1179/1476830515Y.0000000043. Epub 2016 Mar 2.
- Mei-Wei Chang 1, Roger Brown 2, Susan Nitzke 3. Fast Food Intake in Relation to Employment Status, Stress, Depression, and Dietary Behaviors in Low-Income Overweight and Obese Pregnant Women. Matern Child Health J 2016 Jul;20(7):1506-17.


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