Cuando pensamos en un estilo de vida saludable, solemos pensar en que hay que hacer mucho para conseguirlo, en realidad, hay acciones muy pequeñas que al realizarlas podemos lograr cambiar lentamente nuestra salud, sin implicar un cambio mayor. Aquí te dejo algunas ideas para comenzar a transformar tu salud:
- Intercambia azúcar simple por compleja
El azúcar simple como las harinas procesadas, los cereales no integrales, el pan dulce, se procesa más rápidamente en el cuerpo, consiguiendo que la glucosa de nuestra sangre se eleve y descienda rápidamente; en cambio los azúcares complejos como la fibra, los cereales integrales y el azúcar de algunos vegetales, como el brócoli, se tardan más en absorber y nos hacen sentir más llenos durante más tiempo.
- Toma dos litros de agua al día
Existen múltiples beneficios de mantenerse hidratado durante el día, ayudamos a la salud de nuestros riñones y cerebro. Muchas veces cuando sentimos que tenemos hambre es en realidad sed, por eso es recomendable tener a la mano una botella de 1 litro de agua y así es más fácil lograrlo.
- Intercambia bebidas azucaradas
Cambia las bebidas como refrescos y jugos azucarados por té, por opciones sin azúcar, o simplemente por agua. Es un pequeño cambio que puede hacer mucha diferencia si se consumen grandes cantidades de este tipo de bebidas.
- Toma en cuenta las grasas
Es muy importante que al cocinar tomemos en cuenta las grasas con las que estamos cocinando, por ejemplo el aceite vegetal o la mantequilla. Una pequeña cucharada de éstos tiene la misma cantidad de energía que una porción de pescado o una barra nutricional y a veces es fácil ignorar o abusar de estas grasas porque son porciones muy pequeñas. Otro consejo es que intercambies las grasas “malas” como los aceites vegetales, mantequilla y aderezos por aceite de oliva o de coco, claro que sin abusar.
- Busca siempre la opción más sana
Siempre podemos hacer un pequeño cambio en los productos que compramos, siempre existe una opción más sana, por ejemplo puedes cambiar…
- Yogurt con azúcar por uno natural
- Quesos amarillos por quesos blancos
- Tostadas fritas por horneadas
- Leche de vaca por leche vegetal (almendras, soya, etc.)
- Harinas refinadas por harinas integrales
- El plato saludable
Para tener una comida balanceada podemos hacer un ejercicio muy sencillo, dividimos el plato en tres partes, una parte la llenamos con verduras, otra con cereales integrales y la última con carne. El problema de esto es que a veces pensamos que necesitamos comer más carne que verduras cuando es completamente lo contrario.
- Deja la comida procesada
A veces esto puede ser complicado por el estilo de vida que llevamos, pero lo más que se pueda si podemos evitar alimentos que estén sobreprocesados, que tengan azúcar de más o grasas extras podemos mejorar mucho nuestra salud.
- Come 80% sano y 20% no sano
No todo tiene que ser excesivamente sano, una forma balanceada de comer es 80% del tiempo comer sano, como cereales integrales, grasas “buenas”, nada procesado, etc. y 20% del tiempo comer lo que se nos antoje en el momento, siempre sin abusar.


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